El primer paso para desalborotar es el reunir todo lo que no es indispensable para ese momento en un solo espacio. Si se tiene un espacio para trabajar sobre las cosas una a una, se puede ir revisando los asuntos menos urgentes que tiene pendientes. Se debe decidir si son importantes, asuntos a largo plazo o recuerdos. Cada cual debe clasificarse de esa forma. Si no es parte de ninguna de estas áreas, deben ir al reciclaje (el vecino que no tiene y quiere ese objeto) y si esto no es posible, finalmente a la basura.
Es importante darle valor al órden por las características físicas y emocionales que conlleva. Esto nos dará un mayor nivel de tranquilidad y enfoque que nos beneficiará a corto y largo plazo. ¡Suerte con el desalborotamiento que desatazca nuestra vida!